Un sábado por la tarde, barro entre las manos y un barrio lleno de vida alrededor. Así es el taller de cerámica que se ha convertido en el plan favorito de los madrileños que buscan algo diferente.
No hace falta saber nada de cerámica para apuntarte. De hecho, cuanto menos sabes, mejor. El taller arranca desde cero y en dos horas ya tienes entre las manos algo que has creado tú mismo.
El espacio está en pleno Lavapiés, en un local con suelo de cemento, música de fondo y una atmósfera que mezcla taller de artista con bar de barrio. Los instructores tienen paciencia infinita y un sentido del humor que hace que nadie se sienta torpe aunque sus primeras piezas no salgan como esperaba.
La dinámica es libre. Puedes ir con amigos, en pareja o solo. Hay quien viene a desconectar del trabajo, quien busca un plan de cita diferente y quien simplemente quiere aprender algo nuevo con las manos. Todos coinciden en lo mismo al salir: quieren volver.
El precio incluye materiales, uso del torno y la cocción de las piezas que hagas durante la sesión. En una semana puedes pasar a recogerlas ya terminadas.
Una tarde de sábado que se convierte en adicción. Avisados quedáis.
Precio: Desde 35€ por persona Duración: 2 horas